El portal de la Avaricia
La sala estaba cargada de un hedor a sangre y ceniza. En el centro, un símbolo antiguo se dibujaba con líneas torcidas, como si la misma geometría del mundo se resistiera a contenerlo. Ocho ritualistas, envueltos en túnicas rojas y negras, rodeaban el círculo, sus voces susurrando en un cántico gutural que no pertenecía a lengua humana alguna.
Iztoth Varal… Zal’ath Zlato… ¡Tharnak Voro! repetían, mientras las velas de cera negra titilaban con un fuego verde enfermizo.
Cada palabra pronunciada era un martillazo invisible sobre las paredes de la realidad. El aire comenzó a ondular como el calor sobre el desierto, […]