¡Victoria o muerte! (Parte II)
En un abrir y cerrar de ojos el bosque reemplazó el silencio nocturno por el ajetreo de una reyerta abierta.
La lucha empezó con el atronador sonido de los cascos de Filverel, quién marchaba a la carga con sus cuernos por delante hacia el frontal de la columna.
Lejos de asustarse, los disciplinados soldados convirtieron su columna de dos filas en una formación en la que cuatro escudos de Mithril servían como barrera para que los tres pretorianos se aposentaran tras ellos, extendiendo sus alabardas entre los resquicios del muro que los protegía.
Pero eso no significaba nada para Filverel. La […]