Respuestas de foro creadas
-
AutorRespuestas
-
en respuesta a: ObjetosEspacialesQueGiranSobreSíMismosYNoSeSabeQuéSon #350595
ElGnomoQueNosabíaNadar,PeroVoló
Alambique se asomó por el ojo de buey, había leído en algunos libros que así se llamaba ese tipo de ventanas. Los marineros seguían descargando pescado de algunas embarcaciones. Algunas mujeres se apresuraban a recibir a los marineros recién desembarcados con todos sus encantos. En el horizonte unas nubes se aproximaban hacia el puerto. Estaba ansioso por conocer a un auténtico capitán.
Alambique dice en gnomo: Bueno, esto parece que se mueve, parece que salimos de puerto.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pronto llegará.
Alambique recogió su capa del suelo, la sacudió y se la colocó aún húmeda sobre sus diminutos hombros.
Yarvyan esperaba impaciente golpeteando rítmicamente un barril de cerezo medio vacío.
Alambique dice en gnomo: Espero que el capitán nos asigne un camarote con vistas, no quiero un cuchitril sin ventilar.
Alambique dice en gnomo: Con lo que hemos pagado por los pasajes nos merecemos viajar con todas las comodidades posibles.
Yarvyan sonreía pícaramente al escuchar al Gnomo.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Un camarote dices?
Alambique dice en gnomo: Sí, he leído que así se llama a las habitaciones en los barcos
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¿Aquí? ¡Pero has visto que embarcación!
Alambique se asomó por la puerta y recorrió la embarcación de un vistazo.
Alambique dice en gnomo: No me digas que vamos a dormir aquí…
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Nunca pierdas la fe, este es un viejo lema takomita.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Aquí
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Aquí, o allí.
Yarvyan señalaba la esquina opuesta donde se encontraba.
Alambique dice en gnomo: Ya puede ser maravillosa esa isla a la que vamos, porque lo que es el viajecito, creo que no me está gustando mucho.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bueno, maravillosa será esta aventura, amigo.
Alambique dice en gnomo: A la par que misteriosa.
Yarvyan susurra: No tengo la menor duda que será toda una aventura…
Alambique se aproximó de nuevo a la puerta, la intensidad de la lluvia había aumentado, formando una densa cortina de agua que impedía ver con nitidez a dos metros de distancia.
Alambique dice en gnomo: Menudo diluvio…
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esta maldita estación es lo que tiene.
Alambique dice en gnomo: Esperemos que esto desagüe bien, porque no quiero acabar en el fondo
Yarvyan oteaba el horizonte, intentando vislumbrar algo en el cielo.
Alambique notó cómo perdía un poco el equilibrio, desde que habían abandonado el puerto el oleaje había ido aumentando.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Algo me dice, que esto no irá bien, Alambique.
Alambique dice en gnomo: Creo que voy a vomitar, no me encuentro bien.
Alambique se agarró a un mueble que alguien había anclado al suelo de madera.
Yarvyan volvía a otear el horizonte, donde distinguía entre la densa manta de agua la figura de un gran halcón.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: Alambique, ¿has visto ese animal?
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Alambique?
Alambique se giró bruscamente y soltó todo lo que tenía dentro en una de las esquinas de la habitación.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Pero qué te ha pasado? ¿Estás vomitando?
Alambique dice en gnomo: ¡No puedo más!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: No eres el primero… ni serás el último.
Alambique se limpió los restos del vomitado de la comisura de los labios.
Alambique dice en gnomo: ¿Que si he visto qué?
Alambique dirigió la vista a través de la cortina de agua, tratando de ver lo que decía su compañero.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Durante tu indisposición, un viejo amigo me ha alertado de que algo no va bien.
Alambique dice en gnomo: Lo veo, está volando en círculos sobre la embarcación.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: No estoy seguro de querer zarpar.
Alambique dice en gnomo: Amigo, hace rato que hemos zarpado
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡NO!
Alambique dice en gnomo: Tú que tienes pies de plomo y no te balanceas como yo
Alambique vio como una figura se aproximó corriendo hacia ellos y, deteniéndose frente a la puerta, gritó ‘¡Nos hundimos!’.
Alambique miró a Yarvyan, presa del pánico, lo último que quería era acabar en el agua sin saber nadar.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Cómo?
Alambique dice en gnomo: ¡Mira!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: No te preocupes.
Yarvyan mira el tamaño del gnomo y sopesa cuanto pesará.
Alambique señaló una brecha que se había abierto en el casco de la embarcación y se aproximaba hacia los aventureros.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: Alambique, últimamente estás más regordete. ¿En cuántos kilogramos estás? ¡No me mientas!
Alambique dice en gnomo: No creo que pase de 40, si no recuerdo mal.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Tranquilo.
Alambique se estremeció cuando la embarcación crujió y un torrente de agua comenzó a manar de la nueva grieta.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Si algo malo sucediera, te darán un paseo en volandas.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Y sí, creo que algo malo está sucediendo.
Alambique dice en gnomo: ¿Y tú?
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Yo… yo…
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bueno, no te preocupes por mí, en alguna así me he visto.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Verás, a mi señal un gran halcon te atrapará, no sientas miedo y no luches contra él, déjate llevar.
Alambique miró por la puerta de la habitación, el temporal había partido los dos mástiles de la embarcación, sólo el capitán resistía en cubierta, no quedaba nadie más.
Alambique dice en gnomo: ¡No creo que llegue, nos hundimos!
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Prefieres unos rasguños o acabar en el fondo del mar?
Alambique dice en gnomo: ¡Rasguños!
Yarvyan comenzó a dibujar en el aire con sus manos algo que solo él entendía.
Alambique miró a Yarvyan, no entendía por qué en esa situación de pánico se había puesto a hacer esos extraños gestos.
Vyrleth al finalizar el entramado de aspavientos con las manos, un gigantesco halcón separaba la manta de agua, cayendo empicado sobre la maltrecha embarcación.
Alambique observó la figura del halcón, volando en picado, atravesando las nubes y precipitándose sobre la claraboya de la habitación.
Alambique dice en gnomo: ¡Lo veo!
Vyrleth, de un fugaz y certero movimiento, el halcón se abalanzó sobre el Gnomo, atrapándole por ambos hombros y levantándolo por los aires con una brutal sacudida.
Alambique notó cómo unas finas garras atravesaban sus diminutos hombros como si fueran cuchillos. Sintiendo un agudo dolor, notó cómo sus pies se separaban del suelo y salía disparado hacia el firmamento sin poder hacer nada. El dolor era tan intenso que el pobre Alambique perdió el conocimiento.
en respuesta a: ObjetosEspacialesQueGiranSobreSíMismosYNoSeSabeQuéSon #350566VayaParDeMarineros
Alambique se adentra entre las calles de Alandaen, seguido de Yarvyan que camina a escasos metros de él. El olor a humedad y a pescado en putrefacción se hace cada vez más intenso conforme se acercan al muelle. Algunas gaviotas acosan, sin mucho éxito, a los pescadores que descargan cajas de pescado fresco.
Alambique dice en gnomo: ¡Qué barbaridad de barcos, cuanta actividad!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Así suele ser siempre…
Alambique observa entusiasmado los diferentes barcos atracados en el puerto, desde frágiles balsas hasta un enorme crucero de batalla.
Alambique dice en gnomo: No tiene nada que ver con el muelle de Urlom.
Yarvyan da un codazo a Alambique.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Reconoces a nuestro contacto?
Alambique repasa el nombre escrito en la proa de algunas embarcaciones.
Alambique dice en gnomo: No veo nuestra embarcación por ningún lado.
Yarvyan sonríe nerviosamente.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esperemos que el viaje no empiece a torcerse aquí.
Alambique saca un papel y lo lee en voz alta.
Alambique dice en gnomo: Témpano de Hielo.
Alambique dice en gnomo: Así se llama nuestra embarcación
Yarvyan alza la vista buscando dicha embarcación.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pues no se ve por aquí.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Sigamos paseando por el muelle, muy lejos no debe andar.
Alambique dice en gnomo: Sí, será mejor que sigamos buscando.
Alambique dice en gnomo: Vayamos a esas cajas, se me ha ocurrido algo.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Es la hora indicada, debe estar cerca.
Alambique se sube a una caja de pescado para tener algo más de visión y es cuando vislumbra una destartalada
embarcación aproximándose al muelle, sobre su proa aparece escrito ‘Témpano de Hielo’.Alambique señala la embarcación.
Yarvyan asiente con la cabeza.
Alambique dice en gnomo: No la esperaba así, la verdad.
Yarvyan se rasca la cabeza, mostrando claros signos de incredulidad.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Será una broma?
Alambique corre hacia el muelle junto a Yarvyan, esperando que atraque la embarcación.
Alambique echa un vistazo a la embarcación mientras niega con la cabeza.
Alambique dice en gnomo: No sé si vamos a llegar hasta Naggrung en eso.
Yarvyan se encoge de hombros, y antes de terminar de atracar se embarca con un ágil salto.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: ¡Vamos! No es momento de perder tiempo amigo.
Alambique se aparta cuando ve que lanzan un enorme cabo desde la embarcación.
Alambique dándoselas de marino experto, coge la cuerda y la ata haciendo un extraño nudo poco profesional.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bueno, al menos ha quedado atado, Alambique.
Alambique se aparta de nuevo, para dejar que caiga un enorme tablón de madera que utilizan como pasarela de acceso a
la embarcación..Alambique dice en gnomo: Subo entonces.
Alambique sin pensárselo, sube por la destartalada madera que se flexiona a cada paso que da.
Alambique dice en gnomo: Me tiemblan las piernas
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Normal…
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Como para no temblarte!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Menuda embarcación.
Alambique dice en gnomo: No había subido nunca en un barco, demasiadas novedades.
Alambique dice en gnomo: Además…
Alambique hace una pausa, pensando qué decir.
Yarvyan sonríe.
Alambique dice en gnomo: No sé nadar.
Yarvyan se ríe a carcajadas.
Alambique se agarra a la barandilla con fuerza, mientras mira a Yarvyan.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esperemos que no te haga falta …
Alambique dice en gnomo: ¿Esto cómo es?
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Cómo es qué?
Alambique dice en gnomo: ¿Viajamos todo el trayecto aquí o podemos ir a algún sitio más cómodo?
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esperemos al capitán… Él nos dará la información.
Alambique dice en gnomo: Entendido, podemos resguardarnos en esa habitación, está empezando a llover.
Yarvyan mira a su alrededor, convencido que la travesía será toda una odisea.
Alambique se adentra en la habitación junto a Yarvyan y, tras dejar sus trastos en el suelo, se quita la capa mojada y la extiende sobre el suelo. Los dos aventureros esperan con ansias la aparición del capitán.
en respuesta a: ObjetosEspacialesQueGiranSobreSíMismosYNoSeSabeQuéSon #350557UnosPequeñosAjustes
Alambique lanzó con fuerza el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios y terminó de subir el último
tramo de la escalera. Se había hecho pesado subir hasta ahí arriba con el invento cargando..Alambique dice en gnomo: Ya estamos, ha costado, pero hemos llegado.
Yarvyan resopla asfixiado.
Alambique dice en gnomo: Corre, vamos con prisa, que tenemos que preparar esto antes de que se aproxime el objeto.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Espero que el gorro valga para algo, que lastre cargarlo.
Alambique dice en gnomo: Ponte el gorro si quieres y acerca el astrolabio hasta la cabaña.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡A tus ordenes!
Alambique se dirige a la cabaña e irrumpe violentamente en ella, como no se den prisa no van a poder visualizar el
cuerpo estelar.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Hago lo que puedo.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Y ahora, qué?
Alambique dice en gnomo: ¿Ves la parte que sobresale en esa pieza?
Yarvyan asiente con la cabeza.
Alambique dice en gnomo: Trata de acoplar el astrolabio ahí, justo en la pieza plateada. La parte plana debe ser
paralela a la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanosAlambique dice en gnomo: Mientras trataré de acoplar el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios en
la lente.Yarvyan se apresura y se dispone a colocar el astrolabio.
Alambique saca el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios y comienza a acoplarlo en el conjunto de
diminutas lentes.Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Creo que ya ha quedado bien, Alambique!
Alambique inspecciona el astrolabio con detenimiento.
Alambique dice en gnomo: ¡Perfecto, más paralelo imposible!
Yarvyan sonrie.
Alambique da unos suaves toques en el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios, parece que está
correctamente posicionado.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pues tu dirás.
Alambique dice en gnomo: Justo a tiempo.
Yarvyan resopla aliviado.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esta vez, no miraré.
Alambique se aproxima a la lente y, tras girar el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios,
reconoce el pequeño objeto en el espacio.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Me será suficiente con tus explicaciones.
Alambique dice en gnomo: Lo tengo.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Y qué ves?
Alambique dice en gnomo: Está comenzando a girar, ahora probaremos el nuevo invento.
Yarvyan asiente con la cabeza.
Alambique comienza a girar el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios en dirección contraria a la
que gira el objeto estelar.Alambique dice en gnomo: ¡Lo sabía!
Alambique dice en gnomo: Gracias a esto ya podemos verlo quietecito.
Yarvyan mira expectante al gnomo.
Alambique dice en gnomo: Está descendiendo
Alambique dice en gnomo: Hay que averiguar donde termina su ruta.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Y qué ves? ¿Dime que ves?
Alambique gira la posición del astrolabio.
Alambique dice en gnomo: Está disminuyendo su velocidad
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bien.
Alambique gira el astrolabio en el otro sentido hasta que salta un mecanismo.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Algo nuevo?
Alambique dice en gnomo: ¡Está a punto de tomar tierra!
Alambique gira de nuevo el astrolabio.
Yarvyan se muerde las uñas impacientemente.
Alambique dice en gnomo: ¡Al fin!
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Dime!
Alambique dice en gnomo: ¡Ha tocado tierra!
Alambique dice en gnomo: ¡Lo tenemos!
Alambique sale corriendo y rebusca entre los cajones de una mesa.
Alambique vuelve corriendo con un mapa y lo coloca en el suelo, junto a Yarvyan.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Dibujemos su posición, a ver donde nos lleva.
Alambique dice en gnomo: Veamos a ver dónde ha acabado este trato…
Alambique saca un carboncillo y, tras revisar los datos del astrolabio, traza una cruz en el mapa.
Alambique dice en gnomo: ¡Naggrung!
Alambique dice en gnomo: Este trasto ha acabado en las llanuras de Naggrung
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Ummmmm…
Alambique dice en gnomo: No nos va a quedar otra que ir hasta allí
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Nunca fué de mi agrado aquellos lares….
Alambique recoge el mapa y lo guarda en el cajón de la mesa.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pero el destino manda.
Alambique dice en gnomo: No nos queda otra, cuanto antes partamos mejor
Alambique dice en gnomo: Recojamos esto y vayamos a Anduar, buscaremos un pasaje a Naggrung
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Cuanto antes, no se hable más.
Alambique cubre la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos con la manta y abandona junto a Yarvyan
la cabaña de madera.en respuesta a: ObjetosEspacialesQueGiranSobreSíMismosYNoSeSabeQuéSon #350556UnaParadaEnLaSedeDeInventores
Alambique se adentra en el pasillo de la caverna y se planta ante la pareja de autómatas que custodian la entrada.
Alambique dice en gnomo: Viene conmigo.
Yarvyan asiente con la cabeza.
Alambique observa cómo los autómatas inclinan la cabeza y abren la pesada puerta de metal, permitiendo la entrada a
los dos aventureros.Alambique dice en gnomo: Vamos Yarvyan, antes de que comiencen las clases.
Yarvyan asiente con la cabeza.
Alambique se adentra en la habitación seguido de Yarvyan.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pues, aquí estamos. En la gran sede de inventores.
Alambique dice en gnomo: Menuda aventura, quién lo diría.
Alambique señala los estantes que cubren las paredes de la habitación.
Alambique dice en gnomo: Todo eso son inventos
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bueno, esta caminata se me quedó corta, aun tengo las imagenes de aquella cosa
girando fréneticamente antes de desaparecer entre chispoterreos mágicos.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Entiendo, inventos por ahí..
Alambique dice en gnomo: Sí, ahora mismo no podemos decir nada, o nos tratarían de chiflados
Alambique dice en gnomo: Sí, como decía todo son inventos, algunos funcionan, otros casi y algunos mejor ni hacerlos
funcionar.Yarvyan sonríe locamente.
Alambique dice en gnomo: Ahora hay que rebuscar entre toda esta chatarra algo que nos pueda servir
Alambique dice en gnomo: A lo mejor si te digo lo que tengo en mente, podemos ir buscando algo en particular.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Informame pues
Alambique dice en gnomo: Tenemos que averiguar qué hace cuando comienza a girar sobre sí mismo y desaparecer
Alambique dice en gnomo: Tal vez acoplando algo a la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos…
Alambique dice en gnomo: Puede que algo que nos permita calcular su velocidad, para calcular su trayectoría aunque no
lo estemos viendo…Alambique dice en gnomo: No sé si todo esto que te estoy diciendo lo entiendes del todo.
Te ríes.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: No entiendo nada.
Alambique dice en gnomo: Lo que pensaba
Alambique dice en gnomo: Iremos por lo sencillo, necesito que encuentres un astrolabio entre toda ese montón de
chatarra.Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Eso si me suena!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pensaba, me estaba volviendo loco.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Algo más?
Alambique dice en gnomo: Por si tienes dudas, busca unas esferas planas que tienen como varias manecillas
Alambique dice en gnomo: Con que busques eso, creo que nos bastará
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pues manos a la obra.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: O bueno, mejor dicho, manos al amasijo de chatarra.
Alambique dice en gnomo: Eso es
Yarvyan suelta unas incomprensible carcajadas.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Alambique!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Mira lo que encontré.
Alambique dice en gnomo: Mientras intentaré reconstruir el AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: No parece un gorro metálico. ¿Es para que nadie entre en mi psyque?
Alambique dice en gnomo: Ese gorro lo construyó CreoQueTodosQuierenSaberLoQuePienso
Alambique dice en gnomo: Un gnomo bastante peculiar
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: Y no me digas, ¿terminó con torticulis?
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡¡Pesa como un ballenato azul!
Alambique dice en gnomo: No llegó a perfeccionar el tema de las aleaciones…
Alambique se inclina sobre el banco de trabajo y comienza a tratar de reparar el
AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Bueno, no encuentro mas que chatarra vieja.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: ¡EUREKA!, como dirían ustedes.
Alambique dice en gnomo: Mira en ese otro montón, el que está al lado de los cristales de colores.
Te ríes.
Alambique dice en gnomo: No hizo falta rebuscar entre ese último montón.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Encontré uno, pero me parece que poco uzo le podrás dar en este estado.
Alambique dice en gnomo: Vaya, acércamelo al banco de trabajo y le echo un vistazo.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Igual, si que hace falta rebuscar en el último montón.
Alambique examina el astrolabio con atención.
Alambique dice en gnomo: No parece que se pueda aprovechar mucho, mejor rebuscar en ese otro montón.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Seguiré en ello.
Alambique prosigue con la reparación del AparatoQueDisminuyeLaVelocidadGiratoriaDeObjetosGiratorios y, tras unos
cuantos martillazos bien dados, se gira sonriente hacia Yarvyan..Alambique dice en gnomo: Esto ya está en condiciones de añadirlo a nuestra
MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos.Alambique dice en gnomo: Solo falta tu astrolabio.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Mira, este parece estar mejor.
Alambique dice en gnomo: A ver, acércamelo.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Dime que sí!
Alambique examina el astrolabio, le da varias vueltas, lo palpa con determinación.
Alambique dice en gnomo: ¡Perfecto!
Alambique dice en gnomo: Tenemos todo lo que necesitamos, espero que con esto averigüemos más sobre nuestro misterio
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Bien!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Estoy ansioso por volver a verlo.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Ahora que lo pienso… igual deberiamos llevarnos el gorro metalico.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Desde que ví aquello, algo se ha introducido en mi mente, no logro dejar de pensar
en ello.Alambique dice en gnomo: Será mejor que partamos hacia el observatorio, lleva esa caja de herramientas y coge el
gorro si quieres. No sabemos si nos va a hacer falta.Yarvyan recoge todo lo que le ha mandado el gnomo, y enfila la puerta.
Alambique abandona la sala de inventos y, tras dar un pequeño vistazo a todos los inventos desperdigados, sale de la
habitación con cierta nostalgia.en respuesta a: ObjetosEspacialesQueGiranSobreSíMismosYNoSeSabeQuéSon #350555La MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos
Alambique sube el último tramo de la escalera que da acceso al observatorio y otea el horizonte mientras Yarvyan
termina de subir.Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Bueno, alfin hemos llegado!
Alambique dice en gnomo: Menuda subidita, verás mañana esas piernas…
Yarvyan se encoge de hombros.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Esperemos haya merecido la pena.
Alambique señala una cabaña de madera que se encuentra próxima a la escalera.
Alambique dice en gnomo: Allí es donde instalé la máquina.
Yarvyan mira hacia el lugar que le indica el gnomo.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Aha!
Alambique dice en gnomo: Vamos, la puerta está abierta, como habrás imaginado aquí no sube nadie.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Tras de tí.
Alambique se dirige a la cabaña y, tras abrir la puerta, se introduce en ella buscando la lámpara.
Alambique enciende la lámpara de aceite y avisa a Yarvyan para que entre.
Alambique dice en gnomo: Entra.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Por fuera parecía menos acogedora.
Alambique dice en gnomo: ¿Verdad?
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Pero vayamos al grano. Quiero ver ese ballenato azul.
Yarvyan se rie a carcajadas.
Alambique dice en gnomo: Al final uno pasa tanto tiempo aquí que la va haciendo más habitable.
Alambique dice en gnomo: Aún queda un rato, pero podemos calibrar la
MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos.Alambique tira de una vieja manta y descubre una compleja máquina llena de lentes superpuestas.
Alambique dice en gnomo: Aquí la tienes.
Yarvyan asiente con la cabeza.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Y que debo hacer?
Alambique dice en gnomo: Es la primera versión, tiene cosas mejorables. De momento la ruedecilla esa roja, mejor que
no la gires.Alambique dice en gnomo: La calibro yo mejor y te aviso
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Será mejor, sí.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Si la tuviese que calibrar yo… igual si ibamos a ver un ballenato azul.
Yarvyan vuelve a soltar sendas carcajadas.
Alambique se aproxima a la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos y comienza a levantar y bajar
palancas, mientras que con la otra mano ajusta varias ruedecillas.Alambique da un par de golpecitos sobre el cilindro central.
Alambique dice en gnomo: ¡Lista!
Alambique dice en gnomo: Tienes que mirar por aquí, ya está calibrada y apuntando a la dirección.
Yarvyan da varios espasmos sin apartar sus ojos de las lentes de la máquina.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Pero, pero… que es eso?
Alambique dice en gnomo: ¿Ves?
Alambique dice en gnomo: Me siento más cuerdo ahora…
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Es para volverse loco, sí.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Y… ahora qué?
Alambique dice en gnomo: Espera, he añadido un extra a la máquina.
Alambique se inclina sobre la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos y en el cilindro central
añade una nueva lente.Alambique dice en gnomo: Déjame mirar.
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Un extra?
Alambique dice en gnomo: Una nueva lente, esta que acabo de añadir.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¿Ah, vale!
Alambique se inclina sobre la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos y tras unos segundos de
observación pega un salto hacia atrás.Alambique dice en gnomo: Son varias luces, como si fuera una cosa y se viera la luz de sus ventanas.
Alambique dice en gnomo: Una casa, quise decir, la emoción…
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Déjame mirar!
Alambique dice en gnomo: Mira tú, que está a punto de desaparecer.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Oh, Dios!
Alambique dice en gnomo: Nunca había visto algo así, somos unos afortunados… o no
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Es como.. una casa flotante con luces, con destellos…
Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Pero que es?
Alambique dice en gnomo: Sigue mirando, que está a punto de desaparecer.
Yarvyan exclama con voz sobrenatural: ¡Empieza a girar sobre si misma a una velocidad frenética!
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Y… desapareció.
Alambique dice en gnomo: Todas las noches lo mismo
Alambique dice en gnomo: No consigo avanzar de ahí…
Yarvyan pierde la mirada en el firmamento, sin poder articular palabra.
Alambique dice en gnomo: Tengo que darle un par de vueltas a esa fase, hay que ver qué está ocurriendo a partir de
ese momento.Yarvyan pregunta con voz sobrenatural: ¿Perdón, me decias?
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Aún no soy capaz de interpretar lo que acabo de ver…
Alambique dice en gnomo: Que tal vez tengamos algo en la Sede de Inventores que nos permita avanzar en esto, estoy
perdidoAlambique dice en gnomo: No sé por dónde avanzar
Alambique cubre la MáquinaQueHaceQueLosObjetosLejanosParezcanMuchoMásCercanos de nuevo con la manta, protegiendo sus
valiosas lentes.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Nunca escuché a nadie hablar de nada parecido.
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Nose por donde podríamos empezar a investigar.
Alambique dice en gnomo: Iremos a la Sede de Inventores mañana
Alambique dice en gnomo: Creo que hemos tenidos demasiadas emociones por esta noche, descansemos y ya descenderemos
por la mañana.Yarvyan dice con voz sobrenatural: Será lo mejor.
Alambique decuelga unos jergones del techo y los coloca en el suelo para que puedan descansar los dos aventureros.
Alambique dice en gnomo: Hasta mañana, descansa, si puedes…
Yarvyan dice con voz sobrenatural: Dudo poder hacerlo, se intentará.
en respuesta a: Habilidad llamada de guardabosques, fuera de bosque. #350491Sé cómo te sientes, me repudió Iripza el oso y tuve que hacer malabares para poder llevarme las cosas de Iripza y Reighar.
No sabía tampoco que los animales que llamabas eran repudiables.
Tal vez el uso de alguna planta poco frecuente para el inicio del ritual de llamada sería una buena solución.
en respuesta a: PierdeAceite #347537UnGnomoHeridoYUnosAsaltantesALaFuga
Marcarunas y Alambique se internan por las laberínticas galerías bajo la montaña. Siguiendo el sonido de alguien golpeando algo metálico contra la roca.
Cuando estaban a punto de llegar al túnel de excavación, vislumbran una pequeña abertura en la pared de la que mana una luz cálida.
Se aproximan cautelosos a la abertura y escuchan con atención. Les parece escuchar unos jadeos y una respiración entrecortada. Armándose de valor entran dentro de la habitación.
Se trataba de una antigua taberna, donde antaño se reunían los gnomos de la montaña. Hoy en día solo quedan restos putrefactos de comida por el suelo, algunos muebles desvencijados y un pequeño mostrador que alguien sigue limpiando esmero.
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: Ayuuuuuda, AyudaaaaadmePorFavor.
Alambique corre hacia el gnomo herido y se inclina sobre él.
Marcarunas mira atónito la situación.
Alambique dice en gnomo: Corre, dame ese cubo de agua Marcarunas.
Alambique aparta el cabello del rostro del gnomo y observa un gran número de hematomas y una brecha.
Marcarunas alcanza el cubo de agua y a toda prisa se lo entrega a Alambique.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Qué está pasando?
Alambique se quita la capucha de lana y la sumerge en el cubo de agua, para después limpiar las heridas del gnomo.
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: EsosMalditosMeHanAsaltado, DeNuevo.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Quienes? ¿Dónde?
Alambique trata de incorporar al obeso gnomo, pero le resulta casi imposible.
Alambique dice en gnomo: Ayúdame Marcarunas, sentémoslo.
Marcarunas agarra con ambas manos un brazo del grueso gnomo.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿A la de tres?
Alambique dice en gnomo: Sí, listo.
Marcarunas exclama en adurn: ¡Tres!
Alambique junto a Marcarunas consiguen sentar al gnomo.
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: EsosGnomosOscuros, PensabaQueSoloEranAmenazas…
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Gnomos… oscuros?
Alambique dice en gnomo: No habíamos oído nunca hablar de gnomos oscuros.
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: SonLosGnomosDesterrados, LosQueNadieQuiere, SeCreenSuperioresANosotros.
Marcarunas niega con la cabeza mientras se encoge de hombros.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Y dónde moran?
Marcarunas dice en adurn: nunca escuche de ellos… ni los vi…
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: NoLoSé, AVecesEntranAquí, PareceQueConocenUnTúnelSecreto, VienenYReclamanSuParteDeMisGanancias
Alambique mira la taberna, tratando de adivinar qué ganancias puede generar un sitio como este.
Marcarunas susurra a Alambique: ¿Aquí se sirve algo…?
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: AunqueNoEstéTanLimpioComoUnaTabernaTakomita, AúnTenemosAlgoDeAlcoholYPequeñosMamíferosAsados.
Alambique dice en gnomo: Sigue hablando de esos gnomos.
Alambique dice en gnomo: ¿Qué te ocurrió con ellos?
Marcarunas pone total interés a las palabras del tabernero.
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: EstaVezMePlanté, LesDijeQueNoIbaAPagarMás, YEsteHaSidoElResultado.
Alambique dice en gnomo: ¿Sabes por dónde han podido huir?
Marcarunas dice en adurn: No Reacciona.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Más agua?
ZampaBollosRellenosDeMermelada asiente.
Marcarunas se acerca al cubo, y haciéndole un cuenco con sus manos, ofrece agua al gnomo.
ZampaBollosRellenosDeMermelada sumerge su cabeza dentro del cubo y, una vez refrescado, prosigue
ZampaBollosRellenosDeMermelada balbucea: TienenQueHaberHuídoPorElTúnelDelNorte, SeguroQueSiOsDáisPrisaLosAlcanzáis, SigoHuellasEnElBosqueLosHaTenidoQueVerSeguro, EsElTúnelDeDondeSacaLaObsidiana
Alambique dice en gnomo: ¡Vamos Marcarunas, vayamos tras ellos!
Marcarunas dice en adurn: No Perdamos Tiempo.
Los dos gnomos abandonan la taberna, dejando al tabernero en mejor estado de como lo encontraron. Las pisadas de los gnomos resuenan en la galería, aproximándose al túnel norte.
en respuesta a: Inventos, CachivachesYMuchosPlanos #347533PrimerasDificultadesEnLaSede
El Maestro Inventor recorrió las mesas de todos los alumnos, revisando los inventos que habían ido realizando. Había una gran variedad en los resultados. Algunos inventos no servirían ni para pisapapeles, otros, en cambio, habían sido construidos al pie de la letra y rozaban la perfección.
Un ayudante del maestro pasó por cada una de las mesas recogiendo los inventos y los que podían ser aprovechados los iba colocando cuidadosamente dentro de una caja de madera.
‘Maestro, HeContadoUnTotalDeSeisInventosExitosos’, dijo TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial.
El Maestro Inventor miró al resto de la clase y contó un total de veinte alumnos. Para ser el primer invento, de nula dificultad, catorce fracasos era demasiado. Tendría que ponerse serio o sería otra promoción de inventores fallida.
‘VamosAHacerUnaCosa, Atendedme,’, dijo el Maestro Inventor.
‘Silencio, AtendedAlGranMaestroCuandoOsEstáHablando.’, añadió TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial.
‘ElSiguienteInventoEsUnPocoMásComplicado, PeroNadaDelOtroMundo, Tranquilos. VistoQueNoPonéisElSuficienteEmpeño, TodoAquelQueNoSupereLaSiguienteFaseSeráExpulsadoDelGremio.’, sentenció.
‘HabéisOídoBien, OsVáisAVuestraCasa.’, añadió TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial.
El Maestro Inventor miró a TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial desaprobando su actitud.
‘ElMotivoDeEstoEsQuePareceQueNoOsLoEstáisTomandoEnSerio. SerInventorExigeCiertaResponsabilidadYSacrificio. QuieroQueDeEstaClaseSalganLosMejoresInventoresDeEirea. Vosotros.’, dijo el Maestro Inventor tratando de animar a sus alumnos.
‘AEstePasoEstaPromociónVaAQuedarDesierta, AsíQueATrabajarGandules.’, dijo TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial.
Los alumnos se miraron entre sí con cierta preocupación, si lo que decía el Maestro Inventor era cierto, en la próxima creación más de uno iba a abandonar la sede.
A la mayoría no les había sido fácil ingresar en el Gremio de Inventores. Las tasas del examen eran elevadas, no existía apenas material para poder prepararse el examen y lo poco que había no estaba escrito en gnomo.
Para colmo, tanto la matrícula como las mensualidades, escapaba a la economía familiar de muchos de ellos.
Alambique no había sido menos que el resto de sus compañeros, había supuesto un enorme esfuerzo para su familia poder pagar su ingreso en la Sede de Inventores.
La madre de Alambique trabajaba desde hace años en la cantera de Anduar, no era el trabajo de sus sueños, pero le permitía pagar la mayoría de las deudas que su marido había adquirido en inversiones no demasiado fructíferas. Su trabajo era monótono, básicamente consistía en recibir piedras de un determinado calibre y picarlas hasta conseguir guijarros esféricos de un calibre mucho menor.
Por otra parte, el padre de Alambique había encontrado trabajo en las minas de cobre, cercanas a la ciudad de Grizmosk. El cobre se pagaba bastante bien, la mayoría de los inventos que realizaban en la Sede de Inventores utilizaban cobre como materia prima. Mientras siguieran gastando cobre, él seguiría con su trabajo.
‘Bueno, LosArtesanosAyudantesPuedenPermanecerEnLaSala, ProcedamosConElSiguienteInvento.’, anunció el Maestro Inventor.
‘¡YYaSabéisQuéPasaráSiFalláis, Eh!’, añadió de nuevo TodoLoQueDigasOHagasMePareceGenial.
Alambique miró el techo, recorrido por infinidad de pequeñas lámparas de gas, que proporcionaban una excelente iluminación, inspiró profundamente un par de veces y trató de concentrarse.
en respuesta a: Inventos, CachivachesYMuchosPlanos #347532ElPrimerInventoDeAlambique: AparatoDeConsultaDelPosicionamientoDelSol
Alambique, al escuchar las palabras del Maestro Inventor, dio la vuelta al plano y lo colocó rápidamente sobre el atril.
El plano estaba dibujado con tintas de diferentes tonalidades, las partes principales del invento estaban dibujadas con una tinta oscura, el resto de piezas menores estaban dibujadas con tintas más claras, de tonalidad marrón. Las uniones entre las piezas, como bisagras, gomas, cintas, estaban pintadas de color azul. Existían también anotadas algunas observaciones que indicaban extremar la precaución en algún paso en concreto.
Por último, en la parte inferior derecha del plano, se indicaba el número de ayudantes necesarios.
Alambique vio que para este invento sería necesario la colaboración de un artesano no muy experimentado.
Leyó en voz alta el nombre de su invento:
‘AparatoDeConsultaDelPosicionamientoDelSol, MeEncantaLaIdeaDeSaberDóndeSeEncuentraElSolEnCadaMomento’.
Alambique repasó los materiales necesarios, sólo requería una vara de madera y una piel de anguila. Estaba claro que se trataba de un invento bastante sencillo.
‘Maestro, UnaPregunta’, se atrevió a decir Alamabique.
‘SiEsSobreLosMateriales, EnEsaEstanteríaPuedesEncontrarLasVarasDeMaderaYEnEseCajónEstánLasPielesDeAnguila’, dijo el Maestro Inventor.
‘EsoEra, Gracias’, contestó Alambique sorprendido.
Alambique se levantó del banco de trabajo, alcanzó una de las varas de madera y la colocó sobre su mesa. Fue también al cajón de las pieles de anguila, rebuscó en él y sacó una piel de longitud considerable.
Volviendo a su mesa, preguntó de nuevo:
‘Maestro, TengoUnaPregunta’.
‘SiEsSobreLosAyudantesQueNecesitaréis, CuandoTengáisTodosLosMaterialesEnVuestrosBancosDeTrabajoLosAvisaré’, contestó el Maestro.
Alambique sonrió, parecía que el Maestro había escuchado este tipo de preguntas hasta la saciedad.
El Maestro Inventor se aseguró de que cada alumno tuviera todo en la mesa e hizo sonar una campanilla de metal.
‘Tilin tilin tilin tilin tilin’
Una pequeña puerta que daba a una sala contigua se abrió y aparecieron diez gnomos que se repartieron entre los alumnos asistentes, sentándose cada uno de ellos junto a un alumno.
‘Buenas, MiNombreEsHagoSerrínConUnTronco, Encantado’, dijo el gnomo que se sentó junto a Alambique.
‘MuchoGusto, YoSoyAlambique, FuturoInventorDePrestigio’
‘YaColaboréAlgunaVezEnLaCreaciónDeEsteInvento, NoTePreocupesSiTeAtascas’, dijo HagoSerrínConUnTronco.
Alambique sonrió, eso le daba cierta tranquilidad.
Alambique leyó las instrucciones del plano y se dispuso a repetírselas a HagoSerrínConUnTronco.
‘NecesitoQueCojasEstaVaraYLaRebajesHastaUnTamañoDeUnasCuatroPulgadas’, dijo Alambique haciendo un gesto con su mano.
‘EsoEstáHecho.’, HagoSerrínConUnTronco tomó la vara y con una sierra cortó exactamente por dónde le había indicado Alambique. Después procedió a limar los bodes, quitando las astillas presentes y dándole una forma ovalada.
‘TeHaQuedadoPerfecta, MuchasGracias’, dijo Alambique tratando de congeniar con HagoSerrínConUnTronco y no parecer que sólo sabía dar órdenes.
‘AhoraNecesitamosQueTratesLaPielDeAnguila, DándoleElasticidadYQueLaCortesEnPorcionesPequeñas’, dijo Alambique.
HagoSerrínConUnTronco cogió la piel de la anguila y la sumergió en una cuba con un líquido plateado y comenzó a cepillarla con un cepillo de puas blandas. Conforme la cepillaba la iba estirando una y otra vez. Finalmente, dispuso la piel sobre el banco de madera y, fijándola con unos alfileres, hizo varios cortes sobre ella, recortándola en cuadrados perfectos.
Alambique cogió los pequeños trocitos de piel de anguila y los fue colocando meticulosamente en el trozo de madera.
Tras varios minutos y algún que otro insulto en voz baja, Alambique mostró el invento a HagoSerrínConUnTronco.
‘SiTeHaQuedadoPerfecto, NadieDiríaQueEsElPrimeroQueHaces.’, dijo HagoSerrínConUnTronco ilusionado.
Alambique colocó el invento en su mesa, bien visible. Miró a su alrededor, sus compañeros aún no habían terminado.
Sonrió a HagoSerrínConUnTronco y le dijo:
‘HacemosUnaGranPareja, TodoUnPlacerInventarContigo.’
HagoSerrínConUnTronco le devolvió la sonrisa.
en respuesta a: PierdeAceite #347524SinPlanosNoHayParaíso
Marcarunas y Alambique llegan a la Sala del Maestro. Una sala llena de aparatos de toda clase, atriles, herramientas de construcción y multitud de cachivaches. En el centro de la habitación, el Maestro Inventor supervisa las evoluciones de los miembros del gremio.
Maestro Inventor dice: Bienvenidos alumnos, hay alguna cara que no me es familiar.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Alambique le da un codazo a Marcarunas, indicándole que se presente.
Marcarunas levanta la mano tímidamente.
Marcarunas dice en adurn: Hola, Soy Marcarunas.
Maestro Inventor dice: Anda, el famoso Marcarunas.
Te ríes.
Marcarunas dice en adurn: Aprobé El Examen Hace Poco, Y Ahora Soy Aprendiz De Inventor.
Maestro Inventor dice: He escuchado alguna historia acerca de ti, algo de unas interferencias
Maestro Inventor se ríe.
Te ríes.
Alambique dice en gnomo: Eso ya es agua pasada, ¿verdad Marcarunas?
Marcarunas se pone rojo como un botón de alarma.
Marcarunas asiente a Alambique.
Maestro Inventor pregunta: Bueno, ¿qué os trae por aquí?
Marcarunas dice en adurn: Pues… No Se Por Donde Empezar.
Alambique dice en gnomo: Veníamos por si tenías algún plano de interés, algo para que se estrene Marcarunas.
Maestro Inventor pregunta: ¿Todavía no ha construido ningún invento?
Marcarunas observa todo lo que le rodea, emocionandose.
Maestro Inventor dice en gnomo: ¡Estos enanos siempre tan avariciosos! Su mineral me volverá pobre.
Marcarunas dice en adurn: Asi Es, Maestro, Aún No He Podido Construir Nada.
Alambique dice en gnomo: Bueno, ha comprado algún plano, pero todavía no se ha llenado las manos de grasa o de aceite.
Maestro Inventor dice: Bueno, entonces estás en el lugar correcto.
Marcarunas exclama en adurn: ¡Lo Suponia!
Maestro Inventor abre una enorme carpeta en la que hay almacenados un gran número de planos y comienza a revisarlos.
Maestro Inventor dice: Este es muy complicado… para este necesita berilio… este ni locos… para este se necesita ojos de bestia trémula…
Alambique dice en gnomo: Me parece que no vamos a tener suerte.
Marcarunas cabizbazo mira a Alambique.
Marcarunas dice en adurn: Ojalá Haya Alguno…
Alambique se pone de puntillas, intentando ver de qué planos se trata.
Maestro Inventor dice: Siendo sincero… no veo ningún plano que puedas hacer, la verdad.
Marcarunas pregunta en adurn: Vaya…¿y Ahora Qué?
Alambique dice en gnomo: Tiene que haber algo por ahí que pueda hacer, para que vaya aprendiendo. Seguro que si rebuscas más encuentras algo.
Maestro Inventor dice: Mira, esta carpeta la conozco de memoria, aquí no hay nada para él. Aunque podría…
Sonríes.
Marcarunas mira con entusiasmo al maestro.
Maestro Inventor dice: Hace unos años, la sede fue asaltada por una banda de ladrones. Consiguieron llevarse algunos planos.
Marcarunas pregunta en adurn: Ohhhh… ¿planos Y Aventuras?
Maestro Inventor dice: Por suerte solo consiguieron forzar los archivadores del primer y segundo curso, nada preocupante. Menos mal que no consiguieron forzar los archivadores del último curso…
Marcarunas dice en adurn: Entiendo.
Maestro Inventor dice: Uno de los miembros de la sede en sus ratos libres ha estado explorando durante este tiempo el bosque de Urlom en busca de pistas.
Maestro Inventor dice: Os recomiendo que busquéis a SigoHuellasEnElBosque y habléis con él, seguro que puede daros algo más de información acerca de estos asaltantes.
Alambique dice en gnomo: ¿Has oído Marcarunas? ¡Aventuras!
Marcarunas exclama en adurn: ¡Así Es!
Marcarunas dice en adurn: Hace Tiempo Que No Voy En Busca De Exitantes Aventuras.
Alambique dice en gnomo: ¡Gracias, Maestro, sabía que encontraría algo para Marcarunas!
Marcarunas dice en adurn: ¡No Perdamos Tiempo! Mis Inventos Nos Esperan
Alambique dice en gnomo: ¿Dónde podemos encontrar a SigoHuellasEnElBosque?
Maestro Inventor dice: Podéis buscar en la zona norte de la cueva. Cerca de la taberna hay vetas de obsidiana que utilizar para sus inventos. Suele pasar las tardes allí.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Los dos gnomos abandonan la Sala del Maestro y se internan en las galerías de la cueva. Guiados por el metálico tintineo de un martillo, se dirigen en dirección a SigoHuellasEnElBosque.
en respuesta a: PierdeAceite #347503UnExamenYMuchosPlanes
Alambique miraba el enorme reloj de arena que presidía la sala de espera. Parecía que cada grano de arena del mismo luchaba por no caer a la parte inferior. Se le estaba haciendo eterna la espera. Algo no iba bien, Marcarunas estaba tardando demasiado en su prueba de acceso. Solo esperaba que no hubiera tenido problemas de nuevo.
En ese momento, se abrieron las puertas y apareció Marcarunas que, cabizbajo, se dirigió a donde se encontraba sentado Alambique.
Dices en gnomo: ¿Qué tal el examen? Estaba preocupado.
Marcarunas dice en adurn: Hola.
Marcarunas dice en adurn: Pues, la verdad, que es para preocuparse.
Dices en gnomo: No me digas eso…
Marcarunas se sienta junto a Alambique con la mirada perdida.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Dices en gnomo: ¿Sabes que solo tenías esta oportunidad, no?
Marcarunas dice en adurn: Así es.
Marcarunas dice en adurn: Y por eso estoy tan triste.
Alambique mira con tristeza a Marcarunas, su sueño de inventar juntos se estaba desvaneciendo.
Dices en gnomo: Vaya, no sabes cuánto me apena esto.
Marcarunas dice en adurn: Antes de salir me dieron un escrito.
Dices en gnomo: Tenía tantos inventos pensados para hacer juntos…
Dices en gnomo: ¿Qué pone en el escrito?
Marcarunas dice en adurn: No sé, no quise ni mirarlo.
Dices en gnomo: Vaya, te entiendo.
Marcarunas pregunta en adurn: ¿Quieres leérmelo tú?
Marcarunas dice en adurn: Toma, aquí está.
Dices en gnomo: Sí, alguno tendrá que leerlo, déjamelo
Marcarunas sonríe.
Alambique coge el pergamino de Marcarunas y, tras quitarle un lazo azulado, comienza a leerlo en voz alta.
Dices en gnomo: Yo, HagoInventosDeTodoTipo, tras haber evaluado a Marcarunas, … blablablabla…
Dices en gnomo: Habiéndose presentado en convocatoria extraordinaria, … blablablabla…
Dices en gnomo: … certifico que Marcarunas ha sido nombrado… APRENDIZ DE INVENTOR!
Dices en gnomo: ¡Toma!
Marcarunas exclama en adurn: ¡Te lo Creíste!
Marcarunas exclama en adurn: ¡Soy aprendiz!
Dices en gnomo: Menudo susto me diste, de verdad.
Marcarunas dice en adurn: ¿Y ahora qué?, Ehh.
Dices en gnomo: Pues oye, siempre he querido tener un aprendiz, no creo que se opongan a que te tome como aprendiz.
Marcarunas dice en adurn: Estoy deseando poder empezar.
Dices en gnomo: Si tú quieres, claro.
Marcarunas dice en adurn: Sí, por favor.
Dices en gnomo: Lo consultaré con el Consejo, si les parece bien, te tomaré de aprendiz e iremos poco a poco.
Marcarunas dice en adurn: Nada me gustaría más.
Marcarunas salta de alegría.
Dices en gnomo: Pues no se hable más, en cuanto tenga el visto bueno empezaremos con tu aprendizaje.
Dices en gnomo: Últimamente no se ven muchos inventores en la sede, quitando a Nibodix no suelo cruzarme a muchos gnomos.
Marcarunas exclama en adurn: ¡Estupendo!
Marcarunas dice en adurn: Bueno, estoy seguro de que me enseñarás muy bien.
Dices en gnomo: ¡Perfecto, solicitaré ser tu tutor y empezaremos con todo esto!
Marcarunas asiente con la cabeza.
Alambique se dirige a la habitación del ConsejoMecánicoDeInventores, si todo va bien podrá enseñar a Marcarunas todos los secretos que ha ido aprendiendo en su formación como inventor.
en respuesta a: PierdeAceite #347479HoraDeDarExplicaciones
Un pequeño gnomo, cargando un extraño artilugio, aparece corriendo por el pasillo. Pasa junto a Marcarunas y Alambique, dedicándoles una curiosa sonrisa y se interna en el aula del examen
Dices en gnomo: Parece que tenía prisa, ¿qué tal el examen?
Marcarunas exclama: Pues, ¡lo he bordado!
Dices en gnomo: Si ya te dije que no solían ser muy complicados, además con esta ayuda, habrá sido facilísimo.
Marcarunas sonríe.
Marcarunas dice: Así fue.
Dices en gnomo: Bueno, no creo que tarden mucho en corregirlo, espero que al final del día ya puedas ingresar en el gremio.
Marcarunas dice: Aunque a veces sonaba un agudo y corto pitido que nada tenía que ver con el ruido habitual del aparato en sí.
Marcarunas dice: Era muy extraño.
Dices en gnomo: Sí, ya te dije que no era la versión definitiva, tenemos que pulirla aún.
Marcarunas dice: Esperaré aquí hasta que me digan algo.
Marcarunas dice: Entiendo.
Las puertas que dan acceso a la sala de exámenes se abre con un sonoro ruido. El anciano examinador aparece junto al pequeño gnomo que han visto antes.
Dices en gnomo: Mira, igual tienes suerte y ya te lo han corregido.
Marcarunas salta de alegría.
Gnomo anciano dice: ¿Se encuentra Marcarunas presente en la sala?
Marcarunas dice: Así es.
Marcarunas dice: Aquí me encuentro.
Gnomo anciano dice: Cierto, eres tú. Tenemos un pequeño problema.
Alambique mira a Marcarunas con cara de preocupación.
Marcarunas pregunta: ¿Problema?
Marcarunas pregunta: ¿Qué problema?
El gnomo anciano le muestra el artilugio a Marcarunas.
Gnomo anciano dice: ¿Sabes de qué se trata?
Marcarunas dice: No me hago la mínima idea.
Gnomo anciano dice: No esperaba lo contrario, si no no estarías haciendo la prueba de ingreso.
Gnomo anciano dice: Se trata de un AparatoDeEscuchaDeConversacionesPúblicasYNoTanPúblicas.
Marcarunas tiembla.
Alambique inspecciona discretamente el artilugio, nunca había visto algo así.
Gnomo anciano dice: ¿Te haces una idea de por dónde vamos?
Marcarunas dice: Me temo que sí…
Marcarunas dice: Pero… puedo explicárselo, señor.
Alambique se seca las manos sudorosas en sus ropajes.
Gnomo anciano dice: Hemos detectado unas extrañas vibraciones, de muy mala calidad, gracias a este artilugio.
Marcarunas dice: Ah… extrañas vibraciones… sí…
Alambique hace unas señas a Marcarunas, el AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja está demasiado visible, pero Marcarunas parece no interpretar la señal.
Gnomo anciano dice: Pues eso mismo, hemos detectado una conversación entre esta sala y la del examen, a través de unas ondas de muy baja frecuencia.
Marcarunas dice: Entiendo lo que quieres decir.
Gnomo anciano dice: No tenemos otra opción que invalidarte la prueba de acceso y prohibirte el acceso a al gremio… para siempre.
Marcarunas exclama: ¡No!
Marcarunas exclama: ¡No, por favor!
Alambique mira con tristeza a Marcarunas, se siente culpable por lo ocurrido.
Gnomo anciano dice: A menos que…
Marcarunas dice: A menos que…
Marcarunas dice: Dígame, haré lo que haga falta.
Gnomo anciano dice: A menos que nos entregues el aparato receptor que has utilizado.
Alambique mira a Marcarunas y asiente discretamente con la cabeza.
Marcarunas dice: Si, señor.
Marcarunas dice: Este es el susodicho.
El gnomo anciano toma el AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja y lo inspecciona con curiosidad
Gnomo anciano dice: Qué curioso, hace años intenté construir algo parecido, pero no di con la inspiración. Veo algún pequeño defecto, pero podremos aprovecharlo.
Alambique sonríe orgulloso al escuchar esas palabras.
Marcarunas dice: Quizás yo podría conocer al inventor del artilugio.
Gnomo anciano dice: Bueno, de momento no es importante, cuando analicemos este artilugio ya veremos si nos interesa conocer su autoría
Marcarunas dice: Entiendo.
Gnomo anciano dice: Pero lo importante… puedes volver a presentarte al examen, pero tendrás una única oportunidad, será mejor que descanses y vuelvas mañana con la cabeza más despejada.
Marcarunas dice: Así será.
Marcarunas dice: Comprobarás que soy apto para acceder a esta magnífica escuela.
Gnomo anciano dice: No hace falta que te diga que no puedes traer más extraños mecanismos contigo, o nos veremos obligados a pedirle a TeRegristroHastaElÚltimoDeTusOrificios te realice una inspección.
Marcarunas dice: Vendría desnudo si hiciese falta.
Marcarunas sonríe.
Gnomo anciano dice: Tampoco es necesario. Nos vemos mañana al amanecer.
Marcarunas dice: Gracias.
Marcarunas exclama: ¡Muchas gracias!
El anciano vuelve al aula de exámenes, acompañado del pequeño gnomo. Las puertas se cierran una vez entran.
en respuesta a: PierdeAceite #347478HaciendoTrampasEnElExamen
Alambique se sienta en una de las sillas de la habitación contigua, se coloca un pequeño dispositivo cerca de la boca y comienza las pruebas.
Dices en gnomo: Uno, dos, tres, probando.
Dices en gnomo: Si me escuchas bien, tose.
Marcarunas tose y parece que está mal de los bronquios.
Mientras tanto, Marcarunas busca una silla alejada de la mesa que preside la habitación y espera pacientemente.
Un anciano gnomo entra en la habitación con algo de prisa y cierta inseguridad en sus pasos, le entrega unos papeles a Marcarunas y se sienta en el centro de la habitación.
Marcarunas pregunta: ¿Cuántos cuchillos son necesarios para fabricar un LanzadorMultipleDeCuchillosEnRapidaSecuencia?
Alambique ajusta la ruedecilla de su dispositivo, espera que Marcarunas le escuche bien.
Alambique dice a través del AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja: E FSSSSSSSSSS a ePRRRRRRRRRRRR faMMMMMMMMMMMMMil, sPRRRRRRRRRRRRRon cFGHHHHHHHHHHinco.
Marcarunas dice: Vaya con el chisme, parece que dijo 8.
Alambique gira de nuevo la ruedecilla del dispositivo, no está escuchando a Marcarunas y eso le inquieta.
Marcarunas dice: A ver, la segunda dice:
Marcarunas pregunta: Si tuvieras que fabricar unas BotasParaSaltarMasQueAndar, ¿con qué material fabricarías los muelles?
Alambique dice a través del AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja: SFGGGGGGGGGGGGGonn lFSSSSSSSSSSSSSas mMMMMMMMMMMMismmmmmmmmmmmmmma, nPRRRRRRRRRRRRRitas oGGGGREEEEEEEEEEEERro.
Marcarunas dice: Claramente ha dicho acero.
Marcarunas dice: No hay fallo. Es acero.
Alambique se frota las manos en la habitación contigua, al final del día podrá compartir todos sus secretos de Inventor con Marcarunas.
Marcarunas dice: Vayamos por la última.
Marcarunas pregunta: ¿Qué tipo de ventilador utilizarías para fabricar un BastónQueVuelaMedianteElUsoDeHélicesYPoleas?
Alambique dice a través del AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja: LFFFFFFSSSSSSHHHHHa rRRRRRRRRRRRRRRResta eSSSSSSSSSSSH gBRRRREEEEEEo.
Marcarunas dice: ¡Magnífico! Ha dicho cobre.
El gnomo examinador levanta la vista y se dirige a Marcarunas.
‘Ya está bien de cháchara, dame el examen, ya has tenido tiempo de sobra, que era facilito’.
Marcarunas sonríe.
El examinador se incorpora, recoge el examen de Marcarunas y lo coloca sobre una pila de exámenes por corregir.
Alambique ve cómo se abre la puerta de la sala y aparece Marcarunas sonriente, sin duda le ha salido perfecto el examen.
en respuesta a: PierdeAceite #347474PrimerasPruebasConElAparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja
Los dos gnomos cruzan la puerta de la SalaDeExámenesExitososODeFracasos, una mesa metálica preside el centro de la habitación. A su alrededor hay un gran número de diminutas sillas. Sobre la mesa hay un enorme montón de papeles, son las temidas PruebasEscritasParaVerSiValesParaEsto.
Dices en gnomo: Bueno, ha llegado la hora.
Marcarunas sonrie nerviosamente.
Dices en gnomo: Espero que hayas repasado los escritos que te dejé, siempre preguntan lo mismo.
Marcarunas dice: Bueno, algo he hecho.
Dices en gnomo: La pregunta de la polea suele salir siempre y el esquema de la MáquinaDeVapor también, sólo tienes que recordar las partes.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Dices en gnomo: Aunque…
Alambique hace una pausa.
Marcarunas pregunta: ¿Pasa algo?
Dices en gnomo: Si no estás muy seguro, podemos probar algo…
Marcarunas exclama: ¡Me encanta probar cosas!
Marcarunas pregunta: ¿De qué se trata?
Alambique rebusca en su petate y saca un pequeño aparato.
Dices en gnomo: Se trata del famoso AparatoEmisorReceptorQueSeColocaNoMuyDiscretamenteEnLaOreja.
Marcarunas exclama: ¡Excelente!
Dices en gnomo: Está en fase de pruebas, aún.
Dices en gnomo: El plano estaba incompleto, pero creo que funcionará.
Marcarunas pregunta: ¿Y con ello mi prueba será más fácil?
Dices en gnomo: Es la idea.
Marcarunas sonríe malignamente.
Dices en gnomo: Toma, colócalo en tu oreja y trata de taparlo con algún mechón.
Alambique tiende el pequeño mecanismo a Marcarunas.
Marcarunas pregunta: ¿Qué te parece?
Marcarunas dice: Podría ser más discreto, pero bueno, supongo que valdrá.
Alambique inspecciona la oreja de Marcarunas, tratando de asegurarse de que el mecanismo no quede muy a la vista.
Dices en gnomo: Bueno, no se ve mucho, confiemos en la vista del examinador.
Dices en gnomo: Con este mecanismo escucharé todo lo que escuches tú y podré comunicarme contigo desde la otra habitación.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Marcarunas dice: Me sudan un poco las manos.
Dices en gnomo: No te preocupes, estaré apoyándote desde la otra habitación. Tú limítate a contestar lo que te diga.
Marcarunas dice: Entendido.
Alambique sale de la sala, girándose hacia Marcarunas mientras levanta sus pulgares hacia arriba. Marcarunas, ahora solo, deberá enfrentarse a la temida prueba.
en respuesta a: PierdeAceite #347462Inventos, PlanosYMuchasCosasMás
Los dos gnomos ponen sus diminutos pies sobre las baldosas basálticas que cubren todo el suelo de la Sede de Inventores. La sala está repleta de atriles, herramientas en construcción, planos de todos los tamaños y otros artificios gnómicos. El lugar se encuentra completamente desordenado y hay restos de inventos a medias por todos los lados, haciendo casi imposible no tropezar con ellos.
Dices en gnomo: ¿Has visto todos estos inventos?
Marcarunas asiente con la cabeza nerviosamente.
Marcarunas dice en gnomo: Y… esto es la sede de inventores.
Marcarunas exclama en gnomo: ¡Qué honor!
Alambique sonríe revisando todos los inventos esparcidos por el suelo.
Marcarunas te señala con el dedo.
Marcarunas pregunta en gnomo: Y… ¿tú, has hecho todos estos?
Dices en gnomo: ¡Más quisiera!
Marcarunas sonríe.
Dices en gnomo: Yo aún estoy aprendiendo, aunque he avanzado mucho.
Marcarunas asiente con la cabeza.
Marcarunas dice en gnomo: Ojalá yo pudiese decir lo mismo.
Dices en gnomo: Bueno, una vez pases el examen podrás.
Marcarunas salta de alegría.
Marcarunas dice en gnomo: El examen, ya ni recordaba esa parte.
Dices en gnomo: Lo tienen bien organizado, en distintas categorías según su dificultad.
Alambique señala un invento en uno de los rincones.
Dices en gnomo: Ese es una MáquinaDeSerradoDeVálvulas.
Marcarunas exclama en gnomo: ¡Que maravilla!
Dices en gnomo: Ese invento hace de cualquier tronco astillas, ya puede ser un roble o un abedul…
Marcarunas dice en gnomo: Entiendo.
Alambique señala otro invento en una de las mesas.
Marcarunas pregunta en gnomo: ¿Y ese que es?
Dices en gnomo: Ese, más pequeño, es un AparatoDeConsultaDelPosicionamientoDelSol, gracias a eso puedes saber qué hora es.
Marcarunas exclama en gnomo: ¡Alucinante!
Dices en gnomo: Y ese otro una CañaMecanicaImantada, por si pescar se te complica.
Marcarunas exclama en gnomo: !Magnífica!
Dices en gnomo: ¡Tienen inventos para todo! ¡Y si no lo tienen, se lo inventan!
Marcarunas dice en gnomo: Aquí hay más tesoros que en el cubil de Lessirnak.
Dices en gnomo: No quiero desanimarte, pero es un oficio duro y exigente.
Marcarunas dice en gnomo: Bendita sede.
Marcarunas dice en gnomo: Estoy preparado para hacer mi sueño realidad y luchar por ello.
Dices en gnomo: Tienen de todo, archivadores de planos, una pequeña tienda para comprar ingredientes, una tienda de planos…
Dices en gnomo: Mira, en ese atril hay un plano, a ver si adivinas de qué invento puede tratarse.
Marcarunas dice en gnomo: Por más que lo miro, no me hago una idea.
Marcarunas dice en gnomo: No entiendo la complejidad de lo plasmado.
Dices en gnomo: Bueno, no pasa nada, con el tiempo serás capaz de entender ese plano y muchos más complejos.
Dices en gnomo: Vayamos a ver lo de tu examen.
Sonríes.
Marcarunas dice en gnomo: Te sigo.
Alambique, seguido de Marcarunas, se dirigen a la sala de PonmeAPruebaAVerSiValgo. Ha llegado la hora de que Marcarunas realice su prueba de ingreso.
-
AutorRespuestas